Capítulo Il
Una amistad de verano.
Universidad de Londres
19 de marzo de 1998.
La mañana de este hermoso jueves, como de costumbre, me dirigía hacia mi salón de clases, estando cerca de allí, me encontré con una joven un tanto misteriosa, le mire detenidamente, me pareció algo extraña y solitaria, pero no le preste mucha atención.
Al cabo de un rato, entrando a clases he visto a la misteriosa joven sentada junto a mi lugar, me extrañe porque nunca antes le había visto en mi clase, no le di importancia y me senté; Una vez sentada ella me saludo, luego de unos minutos de charla me presente y dije:
-¡mucho gusto, Mi nombre es Caroline Miller!
Ella me respondió con una alegre sonrisa y una mirada algo similar a la misma felicidad, era como si chispas brillantes salieran de sus ojos, quizá era ese brillo intenso en esos ojos claros y dulces, quizá era su cabello lacio y castaño, Quizá era su color de piel pálido, o sus mejillas coloradas, o quizás era el simple echo de que la chica parecía estar olvidándose de todo lo malo que le pudo haber ocurrido en la vida, quizá de no pensar en el futuro ni el pasado, solo en el presente, dejando que todo pase sin siquiera pensar en lo que dice o piense la sociedad de ti. ¡Si, esa era su expresión!
-¡Es un placer conocerte Caroline, mi nombre es Kate Jones!
-¡Mucho gusto Kate, el placer es mío!
La mire detenidamente y supuse que era nueva, pero ella me agradaba, era muy amable. Así que comenzamos a charlar.
Después de conocer a Kate y de otro día de clases, le invite a un tour de la universidad, donde le mostraba el campus y sus respectivos salones, pabellones y habitaciones.
La universidad en si es algo sencilla, es un gran campus con grandes áreas verdes y una vista increíble, justo en el medio de esta hay una gran fuente, es una fuente de agua cristalina construida en piedra sobre una naciente, con un ángel en su copa (imagínate uno de esos ángeles de san Valentín, con sus alas y su pañal, pero en vez de su arco, este posee una vasija entre sus manos) en realidad es hermoso; hacia el norte esta la sección A y el pabellón C; ahí esta mi habitación la 350, al noroeste se encuentra la sección B y el pabellón C, al oeste se encuentra la sección C y el pabellón A, al suroeste se encuentra la sección D y el pabellón A, al sur tenemos los salones y la cafetería, al sureste se encuentra la sección E y el pabellón B, al este se encuentra la sección F y el pabellón B y por ultimo al norte las secciones G y H de los Guía y los Orientadores, mas allá de estas, están las salas de profesores y el anfiteatro, nos adentramos en esta parte del campus e hicimos un pequeño recorrido, Así mismo, dándome la oportunidad de presentarle a algunos profesores. Luego nos dirigimos a sus próximas clases. Me despedí de Kate y me dirigí hacia mi habitación.
Unas cuantas horas más tarde Kate se acerco hacia mí con sus maletas, con un tono de voz muy alegre me dijo:
-¡Me asignaron esta habitación del campus, esto es increíble, seremos compañeras de cuarto!
Esta noticia me alegro mucho, puesto que ella sería mi primera compañera de cuarto.
Más tarde, después de ayudarle a desempacar sus cosas y organizar mejor la habitación, comenzamos a charlar un poco, intercambiamos algunas conversaciones muy interesantes acerca de la vida de cada una, y charlamos un poco de lo que nos gustaría estudiar en un futuro. Después de un gran rato de charla, decidimos llevar nuestras carreras en sociedad.
La mañana siguiente…
20 de marzo de 1998.
Esta hermosa mañana de verano fuimos a clases juntas.
Más tarde caminando por los pasillos del campus encontramos un aula oscura y misteriosa, decidimos inspeccionar esta aula, pronto nos hemos dado cuenta de que era un tipo de estancia abandonada. Nos encontramos con un trapeador viejo, comenzamos a ordenar y limpiar la estancia, corrimos varios estantes llenos de periódicos y papeles viejos, sacudimos unas telarañas, desechamos unas cuantas cajas de cartón, nos encontramos unas tarimas las cuales decidimos conservar, una vez concluida esta labor, obtuvimos una antigua habitación abandonada, era muy espaciosa y contenía algunos cuantos viejos trofeos, y medallas quizá alguna vez fuese la sala de trofeos del antiguo equipo de tenis del campus; así que decidimos conservarlos, y juntas decidimos que este seria nuestro lugar secreto.

